El valle donde las rocas se deslizan:




Y no por algún conjuro. En Death Valley, parte del desierto de Mojave en California, existe un valle inhóspito, con temperaturas infernales de día, y con rocas, que a merced del viento se deslizan por una superficie en la que dibujan largas huellas. Parece que las rocas, gustan amanecer en lugares diferentes: